top of page

¡Alerta! ¡Presbicia!

Con el paso del tiempo aparece en la adultez temprana, esta pérdida de elasticidad del músculo de nuestros ojos. Pautas para tener en cuenta cuando el problema emerge.

Es a partir de los 40 años que es muy factible que nos cueste enfocar pequeños objetos cercanos o leer de cerca letras. Lo que ocurre es algo completamente natural que tiene que ver con la aparición paulatina de la denominada "presbicia".

¿De qué se trata? Para comprender el término es necesario aclarar que dentro de nuestros ojos disponemos de una pequeña lente llamada cristalino que es capaz de adaptar su curvatura gracias a un músculo que le rodea, llamado "músculo ciliar". Con los años ambos pierden elasticidad y ello produce una dificultad para modificar su forma y adaptar el ojo para ver objetos lejanos o bien próximos. Y es allí en donde esta compañera de ruta aparece en nuestras vidas.

Pero calma, que lo importante es percibir las señales y acudir al profesional para que determine qué tipo de lentes necesitamos.


Consejos para no cometer errores



Pruebas y exámenes

El especialista es el encargado de realizar los estudios adecuados. Esto incluye mediciones para determinar la prescripción de gafas o lentes de contacto. Los exámenes pueden abarcar:

- Examen de la retina

- Examen de integridad muscular, examen de refracción

- Examen con lámpara de hendidura y agudeza visual.

Otros síntomas del ojo envejecido son la dificultad para la lectura en ambientes poco iluminados (los pacientes manifiestan que por la mañana o con mucha luz, no tienen problemas para leer) y cansancio visual (astenopia) o cefaleas frontales al final de jornadas en las que se ha estado mirando constantemente de cerca o a media distancia la computadora.


¡Enfocate!

1. Lo primero y más aconsejable es que el oftalmólogo analice el estado de tu salud ocular, y y descarte que padezcas otro tipo de enfermedad, que afecten a tus ojos, como el glaucoma, cataratas o desprendimiento de retina, entre otras muchas.


2. No te compres anteojos para este problema en lugares como autoservicios o tiendas que no sean ópticas, y previa visita a tu oftalmólogo.


3. No confundir presbicia con fatiga visual. No es lo mismo, ya que la fatiga visual se puede producir a una edad más temprana y está relacionada con las horas que permanecemos frente a las pantallas de ordenador y dispositivos móviles. Este trastorno puede provocar mareos y dolores de cabeza. En cambio La presbicia no puede evitarse, porque es algo inherente a la edad. Pero sí podemos prevenir la fatiga visual. Lo ideal, para ello, es descansar la vista cada 20 minutos cuando se está trabajando. Con mirar al vacío o cerrar los ojos durante unos minutos, basta.


Tratamientos

Los anteojos. Aunque no hay soluciones mágicas para la corrección de la presbicia, mediante el uso de lentes que permiten una visión nítida a todas las distancias y una rápida adaptación. La tecnología de tallado FreeForm permite una nueva generación de progresivos adaptados.


Una visita al quirófano. Aunque hay muchos proyectos, el único tratamiento definitivo es quitar el cristalino y sustituirlo por una lente monofocal en monovisión o por lentes multifocales. La novedad son las lentes trifocales que corrigen la visión intermedia y siguen ofreciendo las mejores prestaciones en la vista lejana y cercana.

Comments


bottom of page