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Cómo influyen las bacterias intestinales en el deseo sexual


Los estudios demuestran que la diversidad bacteriana en la microbiota está directamente relacionada con problemas como la disfunción eréctil y el trastorno del deseo sexual hipoactivo.


La microbiota intestinal, también llamada microbioma o flora intestinal, es el nombre que reciben los millones de microorganismos que viven en el intestino humano. Aunque este órgano tiene muchas funciones importantes relacionadas con la alimentación, también se lo conoce como el “segundo cerebro” y es objeto de cada vez más estudios. Los científicos descifraron la relación que hay entre las bacterias “buenas” con la salud mental, el comportamiento e incluso la vida sexual.


Dos estudios realizados el año pasado exploraron la relación con el sexo a partir de la incidencia de dos diagnósticos: la disfunción eréctil entre los hombres y el trastorno del deseo sexual hipoactivo (DSH), entre las mujeres -caracterizado por el desinterés en las relaciones a largo plazo.


El primero, realizado por investigadores chinos, fue publicado en la revista científica Translational Andrology and Urology y evaluó a 60 participantes, la mitad con disfunción eréctil. Los resultados mostraron que, en comparación con las personas sanas, las que padecían dicho problema tenían una diversidad bacteriana significativamente menor.


Además, los científicos observaron que proporciones más altas y más bajas de ciertos microorganismos estaban directamente relacionadas con el diagnóstico. Los hallazgos llevaron a los investigadores a determinar que “para prevenir la disfunción eréctil es necesario llevar una dieta saludable, hacer trabajo físico regular, descansar y disminuir el estrés mental. De esa manera, los probióticos intestinales se pueden complementar con moderación”.


El segundo estudio, también realizado por investigadores chinos, se publicó en el Journal of Medical Internet Research e involucró a 24 mujeres con DSH y 22 mujeres saludables que fueron observadas y comparadas. Tras analizar la microbiota, los profesionales notaron una disminución de la cantidad de bacterias Ruminococcaceae y un aumento de Bifidobacterium y Lactobacillus entre las participantes que padecían el trastorno sexual.


“Estos hallazgos preliminares pueden ser útiles para desarrollar estrategias que ayuden a ajustar el nivel de deseo sexual humano mediante la modificación de la microbiota intestinal”, escribieron los científicos.


¿Por qué la microbiota influye en la libido?


Entre las razones de por qué impacta en la vida sexual, los investigadores citan principalmente a dos mecanismos conocidos de la flora intestinal. El primero es la producción de serotonina, un neurotransmisor cuya función es establecer la comunicación entre las neuronas.


Incluso, la microbiota es responsable de cerca del 90% de toda la producción de esta sustancia en el cuerpo humano. Influye directamente en el estado de ánimo, siendo conocida como la “molécula de la felicidad”. Además, tener baja serotonina se considera como uno de los mecanismos que desencadena la depresión, condición psicológica que interfiere con la libido.


Según los investigadores del estudio hecho con mujeres que padecen DSH, todavía hay “evidencia considerable de que los microorganismos intestinales articulan el metabolismo de la dopamina y la noradrenalina en el cerebro, moléculas generalmente consideradas como los principales neurotransmisores que regulan el deseo sexual”.


Otro punto importante citado por los científicos es cómo la microbiota interfiere en la producción de hormonas sexuales, como la testosterona, que está ligada al deseo sexual tanto en hombres como en mujeres.


Una revisión de 13 estudios hecha por investigadores del University College London, en Reino Unido, confirmó esta relación entre los niveles de ciertas bacterias y la producción de hormonas, además del estrógeno en las mujeres.

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