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Disfonía, afonía, gritos, nervios y estrés: cómo cuidar la voz durante el Mundial


Forzar la garganta de manera reiterada puede generar un daño en las cuerdas vocales. Claves para que la pasión no interfiera con la salud.


La fiebre mundialista se apoderó de todo. Y las gargantas no quedaron afuera. Y es que si hay un momento en el que no se regula el uso de la voz es cuando reina el nerviosismo y la pasión, un combo que para las cuerdas vocales puede ser complicado.


¿Qué pasa cuando estamos disfónicos? ¿Es lo mismo que estar afónicos? ¿Pueden prevenirse los problemas en las cuerdas vocales? ¿Cuándo deberíamos consultar? Son algunas de las dudas más frecuentes en este, el mes del Mundial.


Disfonía, afonía y ronquera: cómo diferenciarlas


Antes que nada, es importante aclarar de qué hablamos cuando hablamos de disfonía. Algo que, según indicaba Fabiana Wilder, jefa de Fonoaudiología del Hospital de Clínicas​, se diferencia de los cuadros de afonía y ronquera, aunque pueda parecer que son lo mismo.


"Disfonía se denomina cuando hay alguna cualidad de la voz que está alterada. Afonía es la pérdida total de la voz y 'ronquera' tiene que ver con una característica específica del sonido", contraponía.


"La población general utiliza como sinónimos disfonía y ronquera. Pero para nosotros ronquera es una característica que tiene que ver con ruido en la voz. En general se corresponde con lesiones en el borde libre de las cuerdas vocales", diferenciaba.


Disfonía y afonía: ¿cuáles son las causas?


Pese a que estamos pisando el verano, en las últimas semanas se viene reportando un ascenso en los casos de gripe, así como también laringitis y faringitis.


La consulta puntual es entonces ¿Puede un cuadro viral o bacteriano como gripe, resfrío o faringitis provocar disfonía? Wilder respondió que sí, pero que "debe autolimitarse en el tiempo".


"Lo que tenemos que pensar es que si una alteración de la voz dura más de quince días, es decir, que no remite, hay que hacer una consulta para ver las cuerdas vocales, evaluar en qué condiciones están y si no ha quedado algún tipo de secuela", recomendaba.



Pero son varios los factores que pueden afectar la voz.


Iris Rodríguez médica del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Italiano de Buenos Aires y miembro fundadora de la Sociedad Argentina de la Voz, también enumera:


  • El hábito de fumar es la principal causa de disfonía. “Puede llevar a padecer cáncer de laringe”.

  • Mal uso y abuso de la voz, o sea, trabajar con la voz sin prepararla antes.

  • Ingerir “comidas copiosas y grasosas” favorece al reflujo gastroesofágico, y eso también puede tener un impacto. Asimismo, ir a dormir inmediatamente después de comer favorece el reflujo de ácido del estómago hacia la garganta, y eso puede dañar las cuerdas vocales.

  • Tomar abundantes cantidades de alcohol o café, así como algunos medicamentos, pueden “deshidratar las cuerdas vocales y traer alteraciones de la voz”, alerta la profesional.


La fiebre mundialista y la voz


Uno de las causas centrales sobre todo de los tiempos que corren, está vinculada a las emociones.


"Gritar en ambientes ruidosos, o gritar sin tener técnica vocal para hacerlo, daña las cuerdas vocales. El estrés y las emociones fuertes pueden afectar la voz", reconoce Rodríguez.


¿Algún consejo para los fanáticos que dejan la garganta en cada gol?


"Tomar abundante agua, ahora en el Mundial, por ejemplo, deberían verse los partidos sabiendo que los resultados pueden no ser los que esperamos, pero tenemos que pensar que es un divertimento y tomarlo como tal, que eso no atente contra nuestra salud", aconseja.


Remedios caseros: ¿sirve el té de jengibre?


Otra de las dudas frecuentes es si algunos "remedios naturales" contra la disfonía y la afonía funcionan.


Según señala Rodríguez, hay preparaciones que pueden a aliviar los síntomas: "El té de jengibre puede ayudar, se hace con ralladura de jengibre y se le debe agregar agua caliente como para hacer cualquier té, que no esté hervida. También se puede tomar té de hierbas con miel".


Pautas de alerta


Docentes, cantantes, locutores, telefonistas, artistas y todos quienes utilicen su voz para trabajar deben maximizar los cuidados. "Si cursan alguna afección de tipo viral y no hacen reposo de su voz, pueden sufrir consecuencias a mediano y largo plazo", advertía Wilder.


Patricia Farías, fonoaudióloga del Hospital Británico, mencionaba también las principales señales de alerta en la voz que ameritan una consulta, entre las que incluye:


- Dificultades para emitir sonidos al intentar hablar.


- Cambios en la calidad de la voz, que suena diferente a lo habitual (más apagada, aireada, apretada, con cortes), algo más 'ronca' (aunque el término correcto es disfonía).


- Fatiga o cansancio durante o después del habla.


- Sensación de falta de aire.


- Dolor y/o molestias en el cuello y hombros al hablar.


- Carraspeo frecuente.


- Molestias al tragar.


- Dolor de oído después de hablar, sensación de cuerpo extraño en la garganta.


- Pérdida de la voz parcial o total.


A su vez, advertía sobre la importancia de no subestimar los síntomas y consultar en caso de que persistan. "Muchos daños y lesiones en la laringe suelen asociarse a voces roncas, ásperas o agravadas y por lo general son minimizados o normalizados."


Consejos para cuidar la voz


Por último, y para evitar estos extremos, desde el Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Británico enumeran una serie de consejos que ayudan a cuidar la voz:


  • No gritar: evitar forzar la voz o permanecer hablando mucho tiempo en sitios ruidosos

  • No fumar y evitar los ambientes con humo.

  • Evitar el carraspeo y la tos brusca, que puede dañar la laringe y sus cuerdas vocales.

  • Hacer un tratamiento adecuado y precoz de las alergias y catarros, que son enemigos de la voz.

  • Dormir adecuadamente y hacer ejercicio físico de forma habitual.

  • Tomar al menos 2 litros de agua por día.

  • Cuidar la alimentación; ciertos alimentos son irritantes y generan reflujo gastroesofágico que afectan a la laringe y la voz.

  • Intercalar reposos al menos de 5 a 10 minutos por cada hora de habla continua.

  • Evitar el uso de la voz durante procesos de enfermedad: faringitis, laringitis.

  • Evitar comunicaciones telefónicas prolongadas.

  • Entrenar con un fonoaudiólogo si utiliza cotidianamente su voz para el trabajo. Descansar su voz en forma previa a un uso intensivo (ej: antes de una disertación) ∙ Evitar hablar o cantar en un rango que esté fuera de sus límites vocales.

  • Tomar conciencia del ruido del medioambiente y no competir aumentando el volumen para hablar, como ocurre en restaurantes, boliches o medios de transporte ruidosos.

  • Como se señaló, algunos medicamentos pueden también alterar la voz, debe comentarle a su otorrinolaringólogo qué medicación utiliza.


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