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Poner fin a la meningitis: la campaña mundial de la OMS

A pesar de los esfuerzos exitosos para controlar la meningitis en varias regiones, esta enfermedad sigue siendo un problema de salud pública.

La iniciativa para derrotar a la meningitis establece un plan a 2030 para abordar las principales causas de la meningitis bacteriana aguda -meningococo, neumococo, Haemophilus Influenzae y estreptococo del grupo B-, siendo las más frecuentes a nivel global.


De esta manera se intentará eliminar la epidemia de meningitis bacteriana reduciendo en un 50% los casos mediante vacunación y las muertes en un 70%, como así también reduciendo la discapacidad y mejorando así la calidad de vida después de una meningitis debido a cualquier causa.


La meningitis es una enfermedad que se caracteriza por la inflamación de unas membranas denominadas meninges que recubren el cerebro y la médula espinal. Esta inflamación se produce habitualmente tras una infección ocasionada por virus, bacterias, hongos o parásitos que alcanzan al sistema nervioso central.


Si bien cualquier persona, tenga la edad que tenga, puede contraer meningitis, los niños menores de 5 años, especialmente los menores de un año tienen mayor riesgo de padecer la enfermedad causada por bacterias. Los síntomas son variables según la edad y pueden ser bastante inespecíficos, dependiendo del tiempo de evolución de la enfermedad al momento de la consulta inicial y la respuesta del paciente a la infección. Las primeras manifestaciones que pueden indicar meningitis son fiebre, náuseas, vómitos, diarrea, rigidez en la nuca, rechazo a la luz, irritabilidad y dolor de cabeza. Estos síntomas son distintos si se produce en un lactante o un niño más grande, adolescente o adulto.


De acuerdo con la Información sobre la vigilancia de las neumonías y meningitis bacterianas. SIREVA II. OPS. 2020 Neisseria meningitidis elaborado por el Departamento de Bacteriología del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI) - ANLIS “Dr. Carlos G. Malbrán, en Argentina, el 70,6% de los casos de enfermedad por meningococo (meningitis y/o infección diseminada) fueron por serogrupo B, el 17,6% serogrupo W, el 5,9% serogrupo Y, el 5,9% por otros serogrupos.

"Hoy es una responsabilidad de todos nosotros que los niños en Argentina se vacunen contra los distintos agentes de meningitis. Todos tenemos un rol protagónico para cumplir con esta meta, el esfuerzo más importante en nuestro país es lograr mejorar las coberturas de vacunación. Este es el camino para poner fin a la meningitis en 2030”, comentó el Dr. Eduardo López, infectólogo pediatra y jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.


Ante la presencia de cualquiera de los síntomas es importante actuar rápidamente y consultar con el médico. Esta enfermedad se asocia con una alta mortalidad (1 de cada 10 pacientes) y con una elevada frecuencia de secuelas graves (1 de cada 5 pacientes) tales como daño cerebral, sordera, amputaciones y/o dificultad para el aprendizaje. Incluso cuando se diagnostica tempranamente y recibe tratamiento adecuado, un 5 a 10% de los pacientes fallece, generalmente en las primeras 24 a 48 horas tras la aparición de los síntomas.


¿Cómo prevenirla? La vacunación es el método más efectivo para prevenir la meningitis bacteriana causada por meningococo, Haemophilus Influenzae y neumococo. Hoy en el Calendario Nacional de Vacunación existen vacunas que protegen contra estas bacterias. Con respecto al meningococo, hay vacunas disponibles contra los 5 principales serogrupos. Asimismo, como la mayoría de los microorganismos que pueden causar una meningitis son relativamente frecuentes en nuestro entorno habitual, los hábitos higiénicos también son fundamentales para prevenir la adquisición de estos gérmenes: lavado de manos a menudo (sobre todo después de ir al baño, toser, sonarse la nariz o cambiar pañales), evitar el contacto directo con personas enfermas y evitar compartir vasos o cubiertos.


Prevenir la enfermedad implica también bajar la tasa de discapacidad y, de esta manera, mejorar la calidad de vida después de la meningitis por cualquiera de las causas.

La hoja de ruta mundial “Poner fin a la meningitis para 2030” es el primer intento establecido en conjunto por 194 países para poner fin a una enfermedad que es prevenible mediante la vacunación.


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