top of page

¿El ejercicio posibilita regenerar neuronas?


Las opiniones al respecto generan controversia, aunque nadie pone en tela de juicio, las bondades de la actividad física para el cerebro


Es cierto. Hacer ejercicio y salir de la comodidad del sedentarismo, mejora nuestra salud a nivel integral, potenciando nuestra calidad de vida ¿Pero esto se puede trasladar al cerebro de manera radical, sosteniendo que el ejercicio puede regenera neuronas nuevas? La controversia se instaló al respecto a partir de estudios animales (que es principalmente donde se ha testado esta hipótesis) en donde se creía que en el cerebro joven (de 0 a 2 años) había posibilidad de regeneración neuronal, es decir, que se produciría lo que se conoce como "neurogénesis", la aparición de neuronas nuevas.



Sin embargo, en estudios posteriores a estas investigaciones y mucho más recientes (algunos de ellos en humanos y sobre todo en adultos mayores) se ha visto que el ejercicio no produce neurogénesis.

Sin embargo, el cerebro goza de un bonus track muy importante a la hora de hacer ejercicio, imposible de ignorar.


La función cognitiva

Independientemente de que se produzca o no neurogénesis, el ejercicio puede mejorar el cerebro. ¿De qué se trata entonces? Según sustenta Irene Esteban Cornejo (doctora en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte e investigadora de la Universidad de Granada).

"la neurogénesis no es el único proceso por el que puede aumentar la función cognitiva. Hay otros procesos que son muy importantes y en los que el ejercicio podría producir cambios. Uno de ellos es lo que llamamos sinaptogénesis que es la creación de sinapsis, es decir, nuevas conexiones entre las neuronas y otro es el de la angiogénesis, el aumento de la densidad capilar y del flujo sanguíneo del cerebro". Por eso para la pregunta de si el ejercicio puede generar neuronas no hay una única respuesta, depende de a qué escuela científica se siga.



En la Universidad de Granada, lugar de labor de la investigadora, se trabajó con niños con sobrepeso u obesidad: "No sabemos si en el cerebro de estos niños se ha producido neurogénesis pero lo que hemos visto es que aquellos que tienen mayor capacidad aeróbica y motora, factores modificables a través del ejercicio físico, tienen a la vez más materia gris en el cerebro, y en regiones concretas que son clave para la memoria de trabajo y el aprendizaje, como puede ser el hipocampo".


Desarrollo más allá de la neurogénesis


Según explica la especialista hay muchos otros aspectos que pueden mejorar el funcionamiento del cerebro. "El aumento de la materia gris no tiene por qué venir precedido de un mayor número de neuronas, pero sí de una mayor masa de las que ya tenemos. Es decir, podríamos simplificar diciendo que, independientemente de que ayude o no a que se creen nuevas neuronas, el ejercicio físico consigue que las que ya se tienen funcionen mejor".



También se cree que al realizar más ejercicio físico no solo se genera este aumento de la materia gris sino que, a nivel funcional, se produce un aumento de la conectividad entre las diferentes regiones del cerebro. "Lo que vimos en nuestro estudio es que en los niños con mayor capacidad aeróbica aumentaba la conectividad del hipocampo con regiones frontales del cerebro y esto a su vez parece generar un mejor rendimiento académico".

En cuanto a qué tipo de ejercicio es el más adecuado, también aquí hay novedades. En general, la mayor parte de los estudios han investigado cómo el ejercicio aeróbico de intensidad moderada, es decir, andar, correr, etcétera… tiene efectos en la materia gris del cerebro. Pero ahora se está empezando a examinar otros tipos de ejercicio, no solo el aeróbico sino también el ejercicio de fuerza muscular o ejercicios motores.

Para resumir, la neurogénesis más allá de los dos años de edad, y la incidencia de la misma por el ejercicio, podría tener -o no- ser válido, pero aún se está en debate. Lo seguro es que el ejercicio puede hacer que el cerebro funcione mejor mediante otros procesos que no son sólo de neurogénesis.


Más avales

Como sabemos el envejecimiento es un proceso fisiológico que afecta a todos los órganos, incluyendo el cerebro. Desde esa mirada, científicos de la Fundación Instituto Leloir (FIL) descubrieron –utilizando roedores como modelo de laboratorio– que el ejercicio físico y los estímulos cognitivos impulsan la generación e incorporación de nuevas neuronas en el hipocampo, región asociada con la memoria y el aprendizaje. Un hallazgo clave que podría servir para diseñar, en el futuro, posibles estrategias para disminuir o prevenir el declive cognitivo asociado al envejecimiento o, incluso, el inicio de enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer.



Para María Llorens Martín, del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de Madrid, en España, los estudios liderados por Schinder (del Laboratorio de Plasticidad Neuronal de la FIL, dirigido por Alejandro Schinder, que investiga el extraordinario fenómeno que ocurre en el hipocampo, el nacimiento de neuronas nuevas a lo largo de toda la vida) "suponen un avance muy importante en el conocimiento sobre el envejecimiento cerebral, ya que muestran que la combinación de una mayor actividad física, una elevada interacción social y una marcada estimulación cognitiva es capaz de promover la integración en el circuito de las neuronas, generadas en ratones envejecidos (fuente www.perfil.com

Comentarios


bottom of page